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Quotes from Natalia Ginzburg

No nos curaremos nunca de esta guerra. Es inútil. Jamás volveremos a ser gente serena, gente que piensa y estudia y construye su vida en paz. Mirad lo que han hecho con nuestras casas. Mirad lo que han hecho con nosotros. Jamás volveremos a ser gente tranquila.
~ Natalia Ginzburg
Il mio mestiere è scrivere delle storie, cose inventate o cose che ricordo della mia vita ma comunque storie, cose dove non c'entra la cultura ma soltanto la memoria e la fantasia. Questo è il mio mestiere, e io lo farò fino alla morte
~ Natalia Ginzburg
Las palabras se habían ido acumulando en su interior sobre todo durante aquella última época en la que había guardado cama con la pierna enyesada fantaseando con las cartas que le llegaban de Viareggio, fumando y abanicándose apoyada en los cojines y rodeada de interlocutores imaginarios y de siluetas inciertas y cambiantes que asentían sonriendo.
~ Natalia Ginzburg
Quando avevo pensato a me stessa in solitudine, mi ero trovata a volte troppo strana e sola per avere qualche diritto di vivere.
~ Natalia Ginzburg
Per educare un altro bisogna avere nei confronti di se stessi almeno un poco di fiducia e di simpatia.
~ Natalia Ginzburg
Había pocos muebles, bombillas de luz tenue, y desde una puerta medio abierta se entreveía la habitación con una cama aún sin hacer y un camisón arrugado encima de la almohada.
~ Natalia Ginzburg
But he said that all men made you sorry for them if you looked at them closely, and that in fact one ought to guard against that excess of compassion which arose suddenly, from looking closely at people.
~ Natalia Ginzburg
And Ippolito too, in his own way, had been a real person, even though he had come to that insect-like end.
~ Natalia Ginzburg
And no one knew what was in store for the dead, he said, perhaps nothing at all but perhaps, on the other hand, there was something, probably a great boredom, he said, a deathly boredom.
~ Natalia Ginzburg
But it was incredible how fear and danger never produced ignoble words but always true ones, words that were torn from your very heart.
~ Natalia Ginzburg
Il rifiutarsi al presente, l'isolarsi nel rimpianto d'un passato defunto, vuol dire rifiutarsi di pensare. Mi sembra però ancora più melenso, e ancora più colpevole, l'atteggiamento inverso: cioè il costringere noi stessi ad amare e inseguire tutto quanto di nuovo compare intorno a noi. Questa è ancor più un'offesa contro il vero. Vuol dire aver paura di mostrarci come siamo, cioè stanchi, amari, ormai immobili e vecchi.
~ Natalia Ginzburg
Está claro que es preciso romper el silencio con uno mismo si queremos tratar de romper el silencio con los demás. Está claro que no tenemos ningún derecho a odiar a nuestra propia persona, ningún derecho a callar nuestros pensamientos a nuestra alma.
~ Natalia Ginzburg
Si ella una noche no la encendía y se quedaba leyendo un libro en la butaca, él decía: «¿Cómo es que no enciendes la televisión? ¡Enciéndela! Si no, no sirve para nada tenerla. ¡Gino te la ha regalado y tú no la ves! ¡Le has hecho tirar el dinero! ¡Ahora por lo menos vela!».
~ Natalia Ginzburg
De niño había sido un poco endeble, y mi padre lo llevaba a caminar a la montaña para robustecerlo, como hacía, por otro lado, con todos nosotros. Mario acumuló un odio sordo por la montaña y, apenas pudo sustraerse al dominio de mi padre, dejó de ir totalmente.
~ Natalia Ginzburg
Pavese casi nunca hablaba de Leone. No le gustaba hablar de los ausentes ni de los muertos. Lo decía. Decía: «Cuando alguien se marcha o se muere trato de no pensar en él, porque no me gusta sufrir»
~ Natalia Ginzburg
El dar cuerda a alguien se decía en nuestra casa «dar cordel». Gino, efectivamente, daba poco cordel, porque siempre estaba leyendo, y cuando se le dirigía la palabra respondía con monosílabos y sin levantar la cabeza del libro.
~ Natalia Ginzburg
No tienes autoridad!», le gritaba mi padre despertándola por la noche. Pero por otro lado, él también demostró no tenerla, porque Paola continuó paseando durante años con aquel joven bajito, y lo dejó cuando la cosa se apagó sola, poco a poco, como se apaga la luz de una vela.
~ Natalia Ginzburg
Y entonces, nos sentimos inexplicablemente felices, desmesuradamente felices por ese helado que tomaremos dentro de poco; nos preguntamos: ¿cómo es posible tanta felicidad ante la perspectiva de un helado, en nosotros que somos tan adultos en nuestros vertiginosos pensamientos, que estamos tan extrañamente perdidos en un mundo de sombras?
~ Natalia Ginzburg
Yo entraba en el comedor aún con mala cara por el jersey de Neuberg, y mi madre, al verme entrar sombría y enfadada, decía: «¡Aquí está María Temporal!».
~ Natalia Ginzburg
Nuevo astro que surge», decía mi padre cada vez que nombrábamos a la señora Ghiran. «Nuevo astro que surge» o sólo «nuevo astro» era siempre su ironía cada vez que nosotros nos entusiasmábamos con alguien.
~ Natalia Ginzburg
A mí siempre me duele la cabeza. ¡Me siento cansada!». Y entonces él decía: «No estás enferma. Lo único que te pasa es que estás hecha de un material de mala calidad».
~ Natalia Ginzburg
I'll be patient. I can't even count the number of times I've had to be patient when it comes to you. With every passing year, one's store of patience inevitably grows. It's the only resource that grows. All the others tend to wither.
~ Natalia Ginzburg
Y los detalles se gastan, se echan a perder si uno los lleva consigo sin utilizarlos durante mucho tiempo. No sólo los detalles sino todo, todas las ocurrencias y las ideas.
~ Natalia Ginzburg
È una strana consolazione sentirsi dire dieci volte al giorno: siate allegro, non occorre altro alla vostra malattia. Certo il rimedio è eccellente, ma il suggerirlo non è lo stesso che amministrarlo. Non pensano che siate allegro significa siete triste, e che nulla è meno allegro di questa idea.
~ Natalia Ginzburg